Trabajos forestales para hacer el bosque más resistente a los incendios y recuperar el pastoreo

Beuda, 27 de octubre de 2026. Durante un mes y medio se llevarán a cabo trabajos selvícolas en la finca de Mas Espinau, en Beuda, dentro del Espacio Natural Protegido de la Alta Garrotxa. El objetivo es aclarar el bosque y reducir la carga de combustible vegetal mediante trabajos mecánicos, para abrir claros que permitan el pastoreo del ganado. Además, se trata de una zona que forma parte de un Punto Estratégico de Gestión (PEG) definido por los Bomberos de la Generalitat para la prevención de incendios forestales.

La intervención afecta a 6,32 hectáreas de pinar de pino silvestre mezclado con encinas y robles pubescentes. En algunos puntos hay pequeños rodales de pinos muertos o muy afectados por la sequía, que serán los primeros en retirarse. El resultado será un bosque abierto, de tipo adehesado, con árboles más espaciados y poco sotobosque. Esta es la estructura que las Orientaciones de Gestión Forestal (ORGEST) denominan de tipo C: en caso de incendio, el fuego se mantiene en el suelo y no alcanza las copas de los árboles.

«Para seleccionar las zonas de actuación, el proyecto analizó el macizo teniendo en cuenta tres criterios: estar dentro de un Punto Estratégico de Gestión de los Bomberos, contar con hábitats de espacios abiertos de interés y tener cerca una explotación ganadera en activo. Diez lugares cumplían los tres requisitos. De estos, se seleccionaron dos (Mas Espinau y Mas Quintana) que, además, disponían de un punto de agua para los medios de extinción y contaban con una petición expresa del ganadero. Una vez finalizados los trabajos, el rebaño se encargará de mantener el sotobosque bajo», explica Ona Alay, coordinadora del proyecto y técnica de la Fundación Pau Costa.

En toda la zona se realizará una selección moderada de encinas y robles. También se eliminarán los matorrales de más de 1,3 metros de altura, que actúan como escalera para que el fuego alcance los árboles, hasta conseguir que la cobertura del sotobosque quede por debajo del 30 %. Se conservarán algunos arbustos dispersos para favorecer la biodiversidad y no se actuará en las zonas con pendientes superiores al 60 %.

Las ramas y los restos vegetales se triturarán a medida que avancen los trabajos, para evitar la acumulación de biomasa seca. Los trabajos serán ejecutados por una empresa forestal local (Bosequerols, SCCL), bajo la coordinación técnica de la Fundación Pau Costa y de los Servicios Territoriales de Bosques de la Generalitat. Se llevarán a cabo durante el otoño, fuera de la época de nidificación de las aves y del periodo de alto riesgo de incendios, y tendrán una duración prevista de aproximadamente dos meses.

Un bosque que mantendrá un rebaño de vacas de la Albera

Mas Espinau cuenta con actividad ganadera desde los años noventa, cuando se recuperó el pastoreo tras un periodo de abandono. Actualmente, pasta en la finca un lote de unas 15 vacas de la Albera, pertenecientes a la explotación Ramaderia Ecològica ISCRA, a cargo del propietario y ganadero de la finca, Wolf Rosenow, que también cuenta con un pequeño rebaño de ovejas rosellonesas.

La Fundación Pau Costa elaborará un plan de pastoreo junto con el ganadero, que contempla el uso de cercados eléctricos virtuales y estancias más intensivas y rotativas del ganado. Con ello se pretende evitar que el bosque vuelva a cerrarse y ampliar la superficie gestionada dentro del Punto Estratégico de Gestión. Cabe destacar que la recuperación de espacios abiertos también favorece la biodiversidad. Hábitats como los prados de junquillo y especies vinculadas a los espacios abiertos, como el águila real, el alcaudón y diversas especies protegidas de mariposas y murciélagos, se verán beneficiados.

El proyecto

Los trabajos de Mas Espinau forman parte del proyecto Mejora de hábitats de espacios abiertos y gestión forestal para fomentar la ganadería como herramienta para la resiliencia de los ecosistemas en el ENP de la Alta Garrotxa. La iniciativa está impulsada por la Fundación Pau Costa y el Consorcio de la Alta Garrotxa, a través de ADRINOC, en el marco del proyecto europeo LIFE eCOadapt50.

Se trata de un proyecto de adaptación al cambio climático liderado por la Diputación de Barcelona, que trabaja en 19 territorios de Cataluña y está cofinanciado por el programa LIFE de la Comisión Europea y el Fondo Climático de Cataluña.