El proyecto tiene el objetivo de desarrollar una gobernanza compartida de los bienes pastorales comunes de los Pirineos, reuniendo a funcionarios electos y técnicos de ambos lados de los Pirineos, en torno a una red de intercambio, análisis y acción transfronteriza colectiva.
Los espacios pastorales colectivos, gestionados históricamente como bienes comunes, estructuran una parte esencial del macizo pirenaico, a ambos lados de la frontera franco-española. Estos pastos permanentes contribuyen a la conservación de la biodiversidad, a la prevención de riesgos naturales y al equilibrio entre actividades humanas y entornos naturales.La inclusión de la trashumancia en 2023 en el patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO reconoce su papel en la transmisión de saberes, la cohesión social y la sostenibilidad de los ecosistemas de montaña. Estos territorios, situados tanto en altura como en el piedemonte, reflejan una larga historia de cooperación y de acuerdos transfronterizos basados en la gestión colectiva de los recursos naturales.
Hoy, dichos mecanismos afrontan nuevos retos: la complejidad administrativa y sanitaria vinculada al movimiento de los rebaños, los efectos del cambio climático sobre los pastos y el agua, y la falta de adaptación de ciertas políticas agroambientales a las realidades montañosas. El proyecto busca fortalecer la gobernanza transfronteriza de los bienes comunes pastorales, implicando a instituciones, gestores, colectividades y ganaderos. Sus objetivos son: establecer un diagnóstico compartido de las prácticas de gestión y de gobernanza —con atención a los bienes comunes transfronterizos—, y reforzar las capacidades de los actores locales (electos, gestores, técnicos) para promover una gobernanza integrada, sostenible y resiliente.





