El aumento de los incendios forestales extremos y los megaincendios en el Mediterráneo debido al cambio climático está poniendo a prueba la capacidad de los cuerpos de Protección Civil para proteger a los ciudadanos. Esta tarea es especialmente difícil en zonas con una alta concentración de personas, como urbanizaciones y lugares de interés turístico, natural o de ocio. Un enfoque integral de la gestión del riesgo de incendios forestales que tenga en cuenta la gobernanza, la evaluación y la planificación del riesgo es clave para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Para tratar los nuevos escenarios de riesgo y las estrategias para afrontarlos mediante la aplicación de una gestión integral del riesgo de incendios, FIRE-SCENE ha establecido cuatro pilotos en España, Grecia e Italia.
FIRE-SCENE llevará a cabo dos reuniones de intercambio y formación (Exchange and Training Meetings, ETMs) para promover el aprendizaje intersectorial y la colaboración en materia de la gestión del riesgo de incendio, a través de los diferentes pilotos del proyecto y mediante el tratamiento de desafíos y soluciones. La primera reunión («ETM1») tuvo lugar del 3 al 5 de junio en Cataluña. Organizada por el Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña (CTFC) con el apoyo de la Fundación y Protección Civil de Cataluña, y con participantes que representaron las entidades socias de FIRE-SCENE, agencias locales y otros proyectos europeos, el ETM1 se centró en la gestión del riesgo de incendio en la interfaz urbano-forestal (piloto 1) y áreas recreativas (piloto 4) en Cataluña.
“El objetivo principal de la primera reunión de intercambio y formación de FIRE-SCENE fue construir una visión compartida de los diversos retos a los que debemos enfrentarnos, a partir de nuestras experiencias y perspectivas territoriales complementarias; con puntos de vista diversos, desde el de la ciencia hasta el del personal operativo; y junto con la participación de actores locales», señala Eduard Plana, coordinador de FIRE-SCENE y responsable de Gobernanza del Riesgo en el CTFC.

La ETM1 se desarrolló en cuatro localidades: las instalaciones del CTFC y del Departamento de Interior y Seguridad Pública de la Generalitat de Catalunya, y las comarcas del Bages y del Solsonès. El evento incluyó presentaciones, debates liderados por expertos, y sesiones centradas en la sinergia entre proyectos, facilitadas por FIRE-PRIME y FIRE-RES. También se visitaron el río Ribera Salada, una zona de baño muy frecuentada durante el pico de la temporada de incendios forestales en Cataluña, y el incendio del Pont de Vilomara de 2022, el cual afectó gravemente a una interfaz urbano-forestal y dejó muchas estructuras quemadas, y el incendio de Castellar de la Ribera de 2022.
«La Fundación colaboró en la organización del evento, especialmente en la comunicación y salida de campo relacionada con los incendios de interfaz urbano-forestal. Visitamos la urbanización River Park, en el Pont de Vilomara, acompañados por Protección Civil y la oficina de prevención de incendios de la Diputación de Barcelona, que compartieron reflexiones y estrategias de trabajo en estos contextos», añade Guillem Canaleta, técnico de proyectos de la Fundación.
La próxima reunión de intercambio y formación se celebrará en Grecia en mayo de 2026. Hasta entonces, y con la participación de actores locales, los cuatro pilotos desarrollarán seis herramientas predefinidas dirigidas a los usuarios finales para la evaluación y planificación del riesgo, y marcos de gobernanza del riesgo avanzados, tanto locales como regionales.




