Nuestro proyecto “Acércate a los Incendios Forestales” es aprobado por la FECYT

 

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Acercar la ecología del fuego a la sociedad más joven es nuestra meta principal dentro del proyecto “Acércate a los Incendios Forestales” recientemente aprobado por la FECYT y el Ministerio de Economía y Competitividad, debido a la serie de incendios forestales que últimamente acechan a España y al mundo; y consecuentemente a la puesta de manifiesto de la necesidad de mejorar las tareas de divulgación sobre estos fenómenos.

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Dibujos animados con distintos escenarios de incendios, una guía para docentes y/o adultos acompañantes y una exposición de arte virtual, serán las actividades que desarrollaremos a lo largo del 2018 y 2019 para sensibilizar y concienciar primero a los niños, niñas y jóvenes e indirectamente a los adultos.

El 2017 ha quedado como un año que pone en evidencia que los incendios forestales son un fenómeno global que afectan a países tan lejanos y con ecosistemas tan diferentes como España, Canadá, Chile, Portugal o Francia. Este es un indicio de que algo no va bien; y que desde el punto de vista divulgativo se debe y se puede hacer más. Es por esto, que el principal objetivo de nuestro proyecto es concienciar del riesgo, de la autoprotección y la seguridad en los habitantes de zonas de interfaz urbano-forestal, a partir de una serie de innovaciones tecnológicas hechas a medida para la población más joven.

La sociedad en general percibe los incendios forestales como algo negativo y muy lejano a su día a día. En general, estamos avanzando por la dirección contraria y cada vez nos alejamos más de los mensajes que nos transmiten los científicos y los técnicos especialistas.  Por ello, nosotros como Fundación y dentro de este proyecto queremos reorientar la percepción social de los incendios forestales, para no interpretarlos como algo negativo sino como un proceso o perturbación natural que hay que incluir en la gestión del territorio, acortando así distancias entre el mundo científico y tecnológico y la sociedad en general.

Fuegos Sostenibles e Insostenibles

Los incendios forman parte de la naturaleza y durante millones de años han configurado la diversidad de los ecosistemas. Esos son los regímenes de fuego naturales y sostenibles. En cambio hay otros incendios insostenibles, que superan la capacidad de los medios de extinción, por tres razones principales: La gran cantidad de urbanizaciones construidas actualmente en nuestros montes, la gran expansión de vegetación forestal debida a los cambios en la intensificación de la agricultura y ganadería y la simultaneidad de incendios forestales, como en el reciente caso de Galicia.

Gracias al FECYT y al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades vamos a poder sacar este proyecto tan necesario e innovador adelante. “Acércate a los incendios forestales” tiene como objetivo, entre otros, incrementar la conciencia del riesgo sobre todo entre los habitantes de las zonas de interfaz urbano-forestal con el fin de aumentar su seguridad y, en consecuencia, su calidad de vida o incluso, mejorar la percepción de la sociedad urbana de las actividades tradicionales y culturales como el pastoreo y los aprovechamientos forestales.

¿Qué hacer con los bosques tras los incendios?

Autores de este Post: Fundación Internacional para la Restauración de Ecosistemas, la Comisión Académica del Máster U. en Restauración de Ecosistemas (UAH, UCM, UPM y URJC) y la Red de Investigadores Remedinal

Los recientes incendios forestales que han afectado amplias zonas en Galicia, Asturias y Portugal han sido una noticia relevante en los medios de comunicación por su coste en vidas y elevada destrucción de infraestructuras y capital natural. Con los últimos rescoldos apagados y el ánimo más sereno cabe preguntarse cómo actuar después.

La  gran magnitud que alcanzaron los incendios se debe a la conjunción de una larga e intensa sequía estival y otoñal con unas condiciones meteorológicas adversas, el tipo de cubierta vegetal que se ha favorecido y el abandono de la actividad agrícola y la  ganadería  extensiva en las zonas rurales.

Sin obviar la profunda tragedia humana y económica, que han supuesto estos incendios, es necesario decidir cómo manejar los bosques incendiados para minimizar las pérdidas y restaurar las funciones y bienes de estos ecosistemas, así como su biodiversidad. Cualquier iniciativa en este ámbito debe contar con la aprobación  de expertos en la materia, ya que las actuaciones equivocadas pueden producir graves daños ecológicos y económicos a pesar de las buenas intenciones.

Para la restauración del monte incendiado, debemos considerar tres horizontes  temporales:

  1. A corto plazo, durante el primer año, debemos evaluar la respuesta de las áreas quemadas, en particular la funcionalidad del suelo y la capacidad de regeneración natural de la vegetación, por ejemplo valorando la viabilidad del banco de semillas, el rebrote de las plantas quemadas y la potencialidad del paisaje circundante como fuente de En ésta primera fase se recomienda realizar solamente actuaciones de emergencia dirigidas a minimizar los daños asociados al incendio.

Es prioritario prevenir las pérdidas de suelo por erosión y la escorrentía cargada de ceniza; para ello, una buena estrategia es crear una cubierta de paja o ramas en zonas de alta pendiente, preferiblemente con paja de origen local para evitar que contenga semillas de especies exóticas. También debemos mitigar los daños a los sistemas de agua potable y proteger las zonas próximas de vegetación no incendiada.

A corto plazo no es oportuno, e incluso puede resultar contraproducente, realizar reforestaciones, sobre todo si éstas  requieren maquinaria pesada que podría compactar el suelo y agravar los problemas de erosión. Con la información obtenida en la evaluación se  podrán  distinguir  las áreas donde la regeneración natural es adecuada y, por tanto, no es  precisa ninguna intervención, de aquéllas en las que es necesario diseñar actuaciones para su posterior siembra o plantación si éstas son estrictamente necesarias.

  1. A medio plazo, de uno a cinco años, la prioridad es el restablecimiento de una cubierta vegetal correctamente diseñada. Esta fase requiere de una planificación adecuada y no siempre conlleva la necesidad de actuar (es decir, la restauración forestal activa); es preferente la regeneración natural o  restauración  forestal pasiva si ésta es posible. Desde el punto de vista de la biodiversidad y el funcionamiento de los ecosistemas, un incendio no necesariamente implica una catástrofe, ya que los ecosistemas (al menos en su estado “natural”) suelen tener una alta capacidad de regeneración y hay numerosas especies de plantas que incluso requieren de los incendios para medrar.

Los efectos de los incendios son espacialmente heterogéneos, generándose un mosaico de manchas con distinto grado de afectación, y las manchas y rodales menos quemados suministrarán semillas y refugios para la fauna forestal. Las decisiones precipitadas acerca de las actuaciones a tomar (p.ej. saca generalizada de la madera o plantaciones masivas  de árboles) pueden reducir la capacidad de regeneración natural del ecosistema y generar nuevos problemas. Igualmente, la extracción de los árboles quemados no debe ser generalizada (excepto en zonas donde su caída supongan un claro riesgo, como cerca de caminos), ya que éstos cumplen funciones clave para la  regeneración como frenar la erosión, liberar nutrientes, suministrar semillas, proporcionar refugio y alimento a numerosas especies y facilitar la  labor de  las  aves dispersoras. Además, las actividades de extracción de la madera quemada suelen generar pérdida de suelo y destruir parte de la regeneración natural.

Estos argumentos deben sopesarse frente al beneficio económico de la tala y el riesgo  real que puedan suponer (p.ej. expansión de plagas o nuevos incendios). En contraste, donde la vegetación afectada es exótica, los incendios a menudo incrementan su capacidad invasora y por tanto las actuaciones deben priorizar su reducción y la regeneración de la cubierta vegetal con especies nativas.

  1. A largo plazo (más de cinco años) se requieren cambios profundos en la política forestal para la prevención de los grandes incendios. Estos cambios deben dirigirse a, principalmente,

(a) el restablecimiento de la vegetación autóctona;

(b) una política social que favorezca el repoblamiento rural y la restauración de  un  régimen de perturbaciones que limite la cantidad de material combustible en el monte, incluyendo la reintroducción de herbívoros tanto domésticos como salvajes y, en algunas ocasiones, la restauración de un régimen de incendios controlados;

(c) la planificación de las actuaciones de prevención de los incendios; y

(d) la aplicación de políticas destinadas a la mitigación de los efectos del  cambio climático, en particular la adaptación de los ecosistemas al aumento de la  aridez.

En el caso concreto de los bosques atlánticos, cuya productividad a menudo es elevada, la política forestal debe promover modelos de gestión que armonicen la producción de bienes de alto valor económico con el mantenimiento de otros servicios ecosistémicos. Estos bienes no son sólo madera y, en el caso de  la  madera, es preferible que ésta sea de elevado valor financiero (robles, nogales y castaños, por ejemplo).

Puede consultarse más información sobre este tema en la Guía de Actuaciones en una Zona Quemada, de González-Prieto y Díaz-Raviña.

  ¿Qué hacer con los bosques tras los incendios?

Documental – Uno de los Nuestros

UnodelosNuestros_cartelEn breve, se estrenará el documental Unos de los Nuestros en cines. Además, los que participen en Interdispositivos 2017, tambié tendrán la oportunidad de verlo. Con esta noticia os queremos proporcionar algo más de información del documental, en el que la Pau Costa Foundation y otras entidades de la comunidad de incendios forestales han participado activamente.

Título : Uno de los Nuestros

Dirección: Paco Quintáns

Guión: Esther Fernández

Sinopsis: Documental sobre pasado, presente y futuro de los incendios forestales y el papel de los dispositivos que luchan por controlarlos. Todo en un contexto de cambio global.

Duración: 75 minutos

Comentarios del Director…

Se abordan entre otros interrogantes:

¿Qué es y cómo evoluciona un incendio forestal?

¿Cómo responde la naturaleza a los incendios forestales?

¿A qué se enfrentan los dispositivos de extinción?

¿Cuál es la respuesta de la sociedad ante los incendios forestales?

¿Cómo responden los bomberos forestales a la presión social y a los peligros a los que se enfrentan? 

¿Cuál es el futuro que nos espera si continuamos por el mismo camino que llevamos actualmente?…

Buscamos respuestas a éstas y otras preguntas de la mano de la ciencia, la ecología y la investigación pero sin olvidarnos del factor humano, del trabajo en equipo y del liderazgo explicado por la psicología y la experiencia de distintos profesionales.

Todo esto nos prepara para entender los hechos que ocurrieron en el incendio de Casavieja (Ávila) en 2005.

El documental refleja la sensación de incertidumbre de la vida misma, cuando piensas que todo parece estar bajo control ocurre lo que menos te imaginas. “Uno de los nuestros” ayuda a entender la resiliencia tanto en personas como en paisajes, un concepto fundamental para entender el futuro de los incendios forestales.

Intentamos dar a conocer un mundo que actualmente está alejado de la sociedad en todos sus aspectos. Conocimiento que realmente puede producir beneficios tanto en los que trabajan en él, como en la sociedad misma.

Nuestro planteamiento en el documental va aumentando la información desde la base para llegar a explicar la complejidad del trabajo en equipo y del liderazgo, algo fundamental en este trabajo. Y aún así no sabes dónde puede estar el peligro.