Los tratamientos silvícolas salvaron cerca de 300 hectáreas en el incendio del Perelló (Tarragona)

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El pasado mes de junio el incendio forestal arrasó 253 hectáreas en el término municipal del Perelló (Baix Ebre, Tarragona). Un mes y medio después se visita la zona quemada para analizar la eficacia de los tratamientos silvícolas sobre el comportamiento observado del incendio. En la visita se demostró que los tratamientos preventivos que se realizaron sobre apenas 6 hectáreas forestales sirvieron para salvar cerca de 300 hectáreas de ser devoradas por las llamas.

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Organizadores y asistentes durante la jornada de campo.

El Centro Tecnológico Forestal de Catalunya organizó hace una semana una jornada de campo en el paraje quemado en el incendio. El objetivo de la salida fue precisamente analizar la dinámica y los patrones de propagación del incendio, así como demostrar in situ la eficacia de los tratamientos silvícolas en el comportamiento del incendio.

Descripción del incendio

El 10 de junio de 2019 tuvo lugar un incendio forestal que arrasó 253 hectáreas en el término municipal de El Perelló (Baix Ebre, Tarragona). El 95% de la superficie quemada afectó la masa forestal de repoblaciones realizadas hace 50 años y cultivos abandonados en los últimos 60 años. Todo este terreno lo conforman principalmente pinares de pino carrasco (Pinus halepensis) con un sotobosque abundante en especies esclerófilas (aulaga, coscoja, enebro rojo) en un estado de desecación importante después de un período prolongado de sequía.

Por otro lado, el 5% de la superficie restante afectó a enclaves agrícolas contiguos a la masa forestal, con producción de oliva, avellana y algarrobo. La ejecución de infraestructuras de prevención y de tratamientos sobre las masas forestales en puntos estratégicos del territorio, así como la intervención operativa de los equipos de extinción, fueron aspectos fundamentales para entender el alcance y la forma del perímetro final.

Los tratamientos preventivos que se habían realizado sobre apenas 6 hectáreas forestales salvaron cerca de 300 hectáreas de ser devoradas por las llamas.

La importancia de la planificación territorial

La planificación territorial es una herramienta crucial que sirve de apoyo a los servicios de extinción durante el incendio. La integración del riesgo de incendios en la planificación del territorio con actuaciones a escala de finca o rodal contribuye a mejorar la salud de los bosques mediante la creación de paisajes resilientes a los incendios y la restauración de ecosistemas adaptados al paso del fuego. En el caso del incendio del Perelló, localizado en un territorio proclive a quemar y con recurrencia histórica de incendios forestales, la ordenación forestal llevada a cabo durante el escenario pre-incendio fue esencial para disminuir la improvisación durante la fase de respuesta. Según los bomberos, los tratamientos preventivos que se habían realizado sobre apenas 6 hectáreas forestales salvaron cerca de 300 hectáreas de ser devoradas por las llamas.

La mayor parte del incendio propagó por los dominios de una finca pública (Malladetes), dónde topó con varias zonas qué se habían ejecutado tratamientos preventivos. Éstas sirvieron para disminuir el impacto sobre el terreno, disminuyendo la intensidad frente a las llamas, y facilitar el trabajo de los medios extinción.

Según los bomberos, en el incendio del Perelló la intensidad del frente de llamas pasó de unos 2.000kW/m, en las zonas que habían sido tratadas previamente, a 30.000kW/m, en zonas que carecían de tratamiento

Los viales constituyen una infraestructura que facilita el acceso de los medios de extinción y el anclaje de maniobras de extinción; mientras que las franjas de baja carga sirven para disminuir la intensidad del frente de llamas aumentando la capacidad de los medios para controlar el fuego. Los bomberos sitúan en el umbral de los 4.000 kW/m el límite de la capacidad de extinción, enfrentarse a un frente de fuego con una intensidad mayor supone unas condiciones de riesgo inasumibles para los combatientes. Según los bomberos, en el incendio del Perelló la intensidad del frente de llamas pasó de unos 2.000kW/m, en las zonas que habían sido tratadas previamente, a 30.000kW/m, en zonas que carecían de tratamiento.

Análisis de la situación de riesgo

El incendio se inicia en una pequeña barrancada donde inicialmente es alentado por el cierzo, viento dominante en la zona de componente NO, con velocidades de 30km/h. Desde su inicio exhibe un comportamiento fuera de la capacidad de extinción, con velocidades de propagación que alcanzan los 3km/h y con lanzamiento masivo de focos secundarios por delante del frente de llamas hasta una distancia máxima de 1 km. En este momento el incendio se consideró inatacable. El patrón de propagación se corresponde con el de un incendio de viento con relieve.

Los equipos de extinción consiguieron anclar con celeridad la cola del incendio que, se encuentra en punto crítico. El incendio se remonta por una faja auxiliar que había sido tratada en 2012. Sin embargo, la cabeza se propaga por una ladera sotaventada donde aparecen turbulencias mecánicas que favorecen la propagación ascendente. Es en este momento cuando el fuego exhibe su comportamiento más virulento, justo se traba en una pequeña hondalada sometida por los tratamientos silvícolas.

Estrategia operativa

La cabeza del incendio se ensanchó mientras ascendió por las laderas siguiendo la cresta principal. La alta disponibilidad del combustible facilitó la rápida propagación del fuego. Más allá de las cumbres se abre una llanura cultivada que actuaría como cortafuegos. La estrategia operativa pasó por limitar la proyección de ambos flancos más allá de la línea de carena, ya que de lo contrario se podría haber incrementado el potencial de propagación.

El flanco izquierdo corrió el peligro de saltar al macizo del Tossal de Montagut, una zona de orografía compleja y de acceso limitado para los medios de extinción. Se trata además de un espacio de interés ecológico al actuar como refugio de especies amenazadas como el águila calzada (Hieraaetus pennatus) o el águila perdicera (Hieraaetus fasciatus)

El flanco izquierdo se consideraba prioritario sobre el derecho ya que de entrar al Tossal de Montagut el incendio incrementaría su potencial de forma notable y los bomberos no hubiesen tenido acceso para trabajar en la zona. Esta decisión influyó la presencia de una zona tratada en el camino del flanco derecho, por lo que facilitó el trabajo de los medios de extinción.

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Cabeza y flanco izquierdo con el Tossal de Montagut al fondo

En el flanco derecho el fuego mostró un comportamiento errático: entró en una dinámica de pulsaciones que alterna con un comportamiento convectivo y con el lanzamiento de focos secundarios. De seguir avanzando, el flanco derecho podría haber alcanzado el pueblo del Perelló.

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Cabeza y flanco derecho con el pueblo del Perelló al fondo

Recuperación de la cubierta vegetal

Apenas un mes y medio después del incendio, pequeños rebrotes vegetales ya han comenzado a despuntar recordándonos que la vegetación mediterránea está adaptada a una perturbación de fuego. En las zonas que fueron sometidas a tratamientos silvícolas, donde el fuego quemó a una intensidad reducida, ya se observa el rebrote incipiente de la coscoja (Quercus coccifera), el palmito (Chamaerops humilis) o el lentisco (Pistacea lentiscus). Se tratan de especies que pese a haber perdido por completo la biomasa aérea no mueren, sino que se recuperan pasado un tiempo. En las zonas donde el incendio pasó con una intensidad mayor la recuperación de estas especies costará un poco más. Un caso diferente es el del pino carrasco, que aunque el árbol haya podido morir abrasado por la llamas, el mismo calor del incendio ha provocado la apertura de piñas facilitando la dispersión de semillas que pronto dará lugar a una nueva generación de pinos.

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Rebrotes de coscoja (A), palmito (B) y lentisco (C) un mes y medio después del incendio.

Por último, destacamos que la jornada contó con la participación del cuerpo de Bombers de la Generalitat de Catalunya, quienes aportaron su análisis desde la óptica operativa, así como de otros actores locales y regionales del territorio como el Departament d’Agricultura, Ramaderia i Pesca de la Generalitat de Catalunya (DARP), el Consorci de Polítiques Ambientals de les Terres de l’Ebre (COPATE) y la ADF local de Caba Feixet. Entre el público asistieron cerca de 80 personas de diferentes organizaciones del sector forestal/ambiental, así como vecinos de la zona, agricultores y otros interesados.

 Autor: David Martín, Staff PCF

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Autor: Pau Costa Foundation

La Fundación de Ecología del Fuego y Gestión de Incendios Pau Costa Alcubierre (PCF) tiene la ambición de ser una plataforma de información en gestión de los incendios forestales, a la vez que un instrumento de difusión e investigación en la ecología del fuego.

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